¿Qué información puede robar un keylogger?

Los keyloggers son programas maliciosos diseñados para registrar cada pulsación del teclado. Su objetivo principal es obtener información sensible y confidencial de los usuarios sin que estos lo noten.


Contraseñas

Los keyloggers pueden capturar contraseñas de correo electrónico, redes sociales, cuentas bancarias y plataformas corporativas. Esto permite a los atacantes acceder a servicios críticos y suplantar la identidad del usuario.

Datos bancarios

Al registrar teclas, los keyloggers pueden obtener números de tarjetas de crédito, códigos CVV, PINs y credenciales de banca en línea. Esta información se utiliza para realizar fraudes financieros y transferencias no autorizadas.

Mensajes privados

Los atacantes pueden acceder a conversaciones en redes sociales, chats de mensajería instantánea y correos electrónicos. Esto compromete la privacidad personal y puede ser usado para chantaje o manipulación.

Información laboral

En entornos corporativos, los keyloggers pueden robar documentos internos, credenciales de acceso a sistemas empresariales y datos de proyectos. Esto representa un riesgo de espionaje industrial y pérdida de propiedad intelectual.

Otra información sensible

  • Direcciones y datos personales: nombre completo, domicilio, teléfono.
  • Respuestas a preguntas de seguridad: usadas para recuperar cuentas.
  • Historial de navegación: sitios visitados y formularios completados.
  • Datos médicos: información de salud en portales digitales.

Cómo protegerse

  • Instalar antivirus y antimalware confiables.
  • Usar autenticación en dos pasos (2FA) en cuentas sensibles.
  • Mantener el sistema operativo y aplicaciones actualizadas.
  • Evitar descargas de fuentes desconocidas.
  • Revisar periódicamente los permisos de las aplicaciones.

Lo esencial: qué es un keylogger y cómo actúa (en 2 minutos)

Un keylogger (o registrador de teclas) es software o hardware que captura cada pulsación del teclado y, a menudo, también lo que escribes en formularios antes de enviarlo y lo que copias en el portapapeles. Puede operar desde extensiones en el navegador hasta técnicas de API hooking o a nivel kernel.

En mi día a día, lo más peligroso es que, con unas pocas pulsaciones, un atacante obtiene credenciales maestras (correo, redes, banca) y desde ahí escala, restablece servicios y se hace pasar por ti.

  • Software: troyanos bancarios, RATs, form-grabbers, man-in-the-browser, extensiones maliciosas.
  • Hardware: adaptadores entre teclado y PC, micro-USB, sniffers en teclados inalámbricos antiguos.
  • Otros: “acústicos”, capturas de pantalla periódicas, registro del portapapeles.

No necesitan romper HTTPS: capturan la información antes de que viaje cifrada.

Qué roba un keylogger por categorías de datos

Contraseñas y credenciales (correo, redes, empresa)

Es el objetivo #1. Con usuario y contraseña, el atacante entra a tu email (y desde ahí resetea cuentas), a tus redes sociales y a tu entorno corporativo. En mi experiencia, lo más crítico que he visto comprometerse son credenciales bancarias y de correo; a partir de ahí se encadena todo.

  • Riesgos: toma de cuenta, robo de identidad, propagación de malware a contactos.
  • Mitiga: 2FA en todo, evitar teclear en equipos dudosos, usar gestor de contraseñas con autocompletado.

Banca y pagos (número, CVV, PIN, banca en línea)

Un keylogger puede capturar número de tarjeta, CVV, fecha de expiración, PIN (si lo tecleas) y credenciales de banca. Un olvido común son las preguntas y respuestas de seguridad; si se filtran, facilitan el reset de cuentas.

  • Riesgos: cargos no autorizados, transferencias, préstamos exprés a tu nombre.
  • Mitiga: 2FA bancaria, teclado virtual cuando exista, notificaciones en tiempo real, tarjetas virtuales.

Mensajería y correo (chats, email, adjuntos)

Pueden leer lo que escribes en WhatsApp Web, Telegram, Slack/Teams y en el email, incluidas direcciones y asuntos. He visto que muchos olvidan los clientes de escritorio: un keylogger allí obtiene más contexto que solo contraseñas.

  • Mitiga: cierre de sesión tras uso, revisar dispositivos vinculados, evitar escribir tokens/secretos en chats.

Información laboral (documentos, accesos, proyectos)

Un keylogger bien posicionado puede robar credenciales internas, nombres de servidor, rutas de red, y fragmentos de documentos. He visto pérdidas de propiedad intelectual por simples fragmentos: nombres de proyectos, claves temporales, rutas a informes.

  • Mitiga (empresa): EDR/antimalware, mínimo privilegio, rotación de credenciales, DLP y formación.

PII y privacidad (dirección, teléfono, historial, salud)

Además de nombre, domicilio y teléfono, también pueden registrar formularios médicos e historial de navegación. En mi caso, activar 2FA cambió el juego: incluso si roban una contraseña en un portal de salud, no pasan sin el segundo factor.

  • Mitiga: usar autocompletado/gestor (menos tecleo), revisar permisos y lo que guardas en el portapapeles.

Cómo lo capturan: form-grabbers, MitB, kernel y más

  • Form-grabbers: capturan el contenido del formulario antes de enviarlo.
  • Man-in-the-browser: el malware se sienta en el navegador y lee/injecta datos.
  • API hooking: intercepta llamadas del SO que reciben pulsaciones.
  • Nivel kernel: más sigilosos y resistentes a detección.
  • Extensiones maliciosas: permisos excesivos que leen lo que escribes/pegas.
  • Hardware: dongles entre teclado y PC o sniffers inalámbricos.

Pista práctica: si apuntan a formularios específicos (banca/comercio), todo puede verse normal; por eso conviene monitorizar cuentas aunque no notes cambios.

Señales de alerta en tu equipo y móvil

  • Parpadeos o lag al teclear.
  • Procesos desconocidos y uso de CPU sin explicación.
  • Extensiones que piden leer y cambiar datos en todos los sitios.
  • Antivirus desactivado “temporalmente” o políticas alteradas.
  • En móvil: accesibilidad activa en apps que no deberían; teclados de terceros dudosos.

Yo reviso permisos de extensiones y apps una vez al mes; muchas piden más de lo necesario.

Protección por escenario: navegador, SO, móvil y empresa

Navegador

  • Usa gestor de contraseñas y autocompletado.
  • Perfil separado para banca/administración.
  • Audita y limita permisos de extensiones.
  • Aísla servicios críticos en un navegador secundario.

Sistema operativo (PC)

  • Actualizaciones al día (SO, drivers, apps).
  • Antimalware/EDR en tiempo real; escaneos programados.
  • Usa arranque limpio para remediar y luego cambia contraseñas.

Móvil

  • Teclados oficiales; bloquea orígenes desconocidos.
  • 2FA con app autenticadora o llave física.
  • Revisa accesibilidad y permisos de grabación de pantalla.

Entornos corporativos

  • MFA en todo acceso; mínimo privilegio.
  • Segmentación, DLP y listas blancas de aplicaciones.
  • Telemetría de endpoints y formación continua.

Checklist: qué hacer ya si sospechas de un keylogger

  1. Desconecta internet para reducir exfiltración.
  2. Desde otro dispositivo limpio, cambia correo y banca (con 2FA).
  3. Congela tarjetas y activa alertas de transacción.
  4. Arranca desde un medio confiable y analiza el equipo.
  5. Elimina extensiones y apps recientes sospechosas.
  6. Pasa dos escáneres (antimalware + anti-rootkit).
  7. Revisa programas de inicio y tareas programadas.
  8. Reinicia y crea nuevas contraseñas con gestor.
  9. Activa notificaciones y revisa dispositivos vinculados.
  10. Documenta y, si procede, denuncia.

Errores comunes y cómo evitarlos

  • Teclear contraseñas en equipos compartidos. → Evítalo; usa 2FA.
  • Instalar “utilidades” desde foros. → Solo tiendas oficiales.
  • Permisos excesivos en extensiones. → Menos es más.
  • Confiar solo en HTTPS. → El keylogger actúa antes del cifrado.
  • No usar gestor de contraseñas. → Reduce tecleo y riesgos.

Tabla rápida: riesgo por tipo de dato

Tipo de dato Probabilidad (hogar) Impacto Mitigación clave
Credenciales email/redes Alta Alta Gestor + 2FA
Banca (tarjeta/OTP) Media–Alta Muy alta 2FA, alertas, teclado virtual
Mensajería Media Media–Alta Control de sesiones, dispositivos vinculados
Datos laborales Variable Muy alta EDR, mínimo privilegio, DLP
PII y salud Media Alta Menos tecleo, permisos mínimos

FAQs

¿Un keylogger puede copiar mis datos aunque el sitio tenga HTTPS?

Sí. Captura lo que escribes antes del cifrado.

¿Sirve el teclado virtual?

Reduce riesgo frente a keyloggers tradicionales, pero no detiene captura de formularios ni man-in-the-browser.

¿Un gestor de contraseñas es seguro?

Sí; minimiza el tecleo, permite contraseñas únicas y, combinado con 2FA, reduce el impacto si hay filtración.

¿Cómo sé si es hardware o software?

Empieza por inspección física (adaptadores sospechosos) y luego usa antimalware/EDR y revisa programas de inicio y tareas.

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